Este artículo examina la relación entre los discursos de odio, las disputas contemporáneas por la verdad y la crisis de la democracia, situando el análisis desde una perspectiva epistémica del Sur Global. Se argumenta que la datificación social, la inteligencia artificial generativa y el gobierno algorítmico no constituyen fenómenos neutrales, sino actualizaciones de genealogías históricas de dominación que erosionan simultáneamente la calidad de la deliberación democrática y profundizan desigualdades previas de raza, género y clase. Considerando la sociología de la comunicación, el derecho, la ciencia política y la teoría decolonial, se propone entender el discurso de odio como una forma de poder que se articula con la posverdad para vaciar de contenido los procedimientos democráticos y producir epistemicidios, es decir, la destrucción sistemática de saberes situados. Mediante una revisión documental crítica de fuentes normativas y académicas, el texto examina los marcos regulatorios internacionales frente al discurso de odio, discute experiencias latinoamericanas de polarización y desinformación, y sostiene que la crisis democrática contemporánea adquiere, en el Sur Global, rasgos propios ligados a la fragilidad institucional heredada del colonialismo. Concluye señalando la necesidad de una comunicación decolonial y de una educación superior políticamente situada, capaces de generar comunidades epistémicas plurales que disputen, desde el Sur Global, tanto el monopolio de la verdad como el sentido mismo de la democracia frente a las plataformas digitales del Norte Global.